Tras la ruptura del bloque entre La Libertad Avanza y el Vecinalismo —anticipada por Nacpop—, la polémica sigue escalando.
En la sesión del último jueves, el presidente de la bancada libertaria, Bautista Augusto, realizó un fuerte descargo luego de la expulsión de la concejal y referente del espacio, Valeria Medina.
Este lunes por la mañana, el unibloque vecinalista envió un comunicado para responder a los dichos de Augusto y a las acusaciones en su contra, elevando aún más el nivel de confrontación.
En la misiva, señalaron reuniones de dirigentes libertarios con la referente de Máximo Paz, Marta Ferraro, durante los últimos dos años. Además, acusaron a referentes del espacio del presidente Javier Milei de actuar de manera autoritaria en el armado de la lista que compitió en 2025, entre otras denuncias.
El comunicado cayó como una bomba en las filas libertarias, donde consideran que contiene “mentiras” e incluso “injurias”, por lo que analizan por estas horas los pasos a seguir.
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Comunicado completo
Vecinalistas:
Debido a los acontecimientos y a las habladurías por parte de algunos representantes de La Libertad Avanza local en medios de prensa y mediante una moción de privilegio en el H.C.D., y en ejercicio del derecho que les asiste de conformar sus filas con las personas o espacios que consideren, pero no de expulsar sobre la base del insulto y la mentira —principalmente cuando existen relaciones interpersonales entre miembros de ambos espacios que generan incomodidad—, creemos necesario realizar este descargo y contar a nuestros seguidores, a simpatizantes de La Libertad Avanza y a vecinos en general la verdad de lo acontecido.
Nosotros, los llamados “vecinalistas”, somos una agrupación política local en vías de obtener su personería jurídica para poder presentarse o establecer alianzas en elecciones democráticas, tanto legislativas como ejecutivas. Hasta el momento, en todas nuestras participaciones fue requisito conformar coaliciones con partidos nacionales, según la ley electoral vigente, para poder participar y hacer oír nuestra voz con una visión meramente local.
En las últimas dos elecciones conformamos una alianza, a nivel local, con La Libertad Avanza, partido actualmente en el poder nacional y con representación opositora mayoritaria en el H.C.D. Hasta las elecciones de octubre de 2025, el bloque estaba integrado por dos ediles: uno vecinalista y otro libertario. Tras esos comicios, ingresaron tres ediles más por resultado electoral y uno adicional por elección propia, alcanzando un total de seis concejales: cinco libertarios y un vecinalista.
En febrero del corriente año se nos informó, desde La Libertad Avanza local, que la secretaria vecinalista debía renunciar al cargo por una supuesta rotación, algo que no comprendimos, ya que se incorporaban nuevos ediles y secretarios provenientes del espacio libertario. En síntesis, fue el principio del fin. Expresamos nuestra disconformidad, lo cual no fue bien recibido.
Con fecha 26 de marzo, y con la firma del presidente del bloque libertario, Bautista Augusto, ingresó a la Secretaría del Concejo una carta solicitando la expulsión de la concejal Valeria Medina por razones de carácter privado. Sin embargo, públicamente se expuso como principal excusa una reciente reunión con una dirigente social de Máximo Paz, Marta Ferraro.
Se trata de la misma dirigente que en 2023 recibió tanto a vecinalistas como a libertarios en su agrupación, con la presencia de Bautista Augusto, sin objeciones en ese momento. También es la dirigente que mantuvo reuniones en dos ocasiones con el referente local de La Libertad Avanza, Martín Augusto, durante el año pasado, para abordar proyectos y otros temas.
La misma persona que hoy se presenta como un límite fue, hasta hace poco, un nexo de diálogo. O bien el argumento no es válido, o se recurre a una memoria selectiva.
Otra excusa esgrimida es la supuesta falta de compromiso y de proyectos por parte del vecinalismo. Esto es falso: acompañamos en numerosas ocasiones —incluso más allá de nuestra obligación como aliados— y fuimos autores de proyectos concretos, ejecutables e importantes, además de otros más modestos, frente a iniciativas “enlatadas” provenientes del gobierno.
No es nuestra intención dramatizar ni entrar en un intercambio de agravios que no iniciamos, sino responder a las injurias con hechos y revelar la verdadera intencionalidad de nuestra expulsión. Para ello, es necesario remontarse en el tiempo.
Tras las elecciones de 2023, parte de los integrantes libertarios fueron desplazados, incluida la candidata a intendenta Evelin Cantoni, aparentemente por reclamar compromisos asumidos que no fueron cumplidos.
Durante el inicio de la campaña 2025, en reuniones con sectores opositores para la conformación de alianzas, no hubo voluntad de negociación sino imposición en el armado de la lista, definida por dos personas y comunicada al resto una vez presentada.
Sectores aliados, como el de Patricia Bullrich a nivel local, no fueron invitados a integrar el bloque durante el período legislativo 2024/25 y, tras una reunión preelectoral considerada auspiciosa, fueron descartados por considerar sus pretensiones “demasiado ambiciosas”.
Con el sector del PRO de Santiago McGoey, se priorizó captar dirigentes antes que avanzar en una negociación justa. A los radicales, directamente, no se les dio participación.
Incluso, algunos integrantes libertarios fueron excluidos de espacios internos durante la campaña por manifestar desacuerdos con decisiones de la conducción.
Esta síntesis expone una lógica de construcción política que busca erigirse como única fuerza opositora, tanto dentro como fuera del espacio, considerando enemigo a todo aquel que no adhiera plenamente al “violeta”. Se trata de una estrategia válida, pero que dejaba a nuestro espacio fuera de lugar y hacía inevitable la expulsión, primero de la secretaria y luego de la concejal, sin instancias de diálogo.
Se nos acusa de haber traicionado al electorado. De haber sido así, lo hubiéramos hecho mediante una renuncia, ya que los votos fueron obtenidos dentro de ese mismo espacio. Siempre fuimos respetuosos del votante y del vecino.
Días antes de la expulsión fuimos advertidos sobre un supuesto “costo político” que deberíamos afrontar si no adoptábamos una posición alineada con directivas superiores. Nuestro espacio es humilde, pero no teme esos costos: no ocupamos cargos no electivos ni respondemos a figuras nacionales. Nuestra única responsabilidad es con el vecino.
Este escenario tiene un beneficiario claro: el oficialismo local. Cuanto más fragmentada esté la oposición, mayores serán sus posibilidades. Algunos incluso podrían sugerir que se trata de una estrategia deliberada, aunque no es nuestra postura.
Continuaremos trabajando desde el unibloque vecinalista y ejerciendo una oposición responsable, con la esperanza de que en el futuro pueda construirse una coalición genuina. Mientras tanto, acompañaremos todo proyecto —propio o ajeno— que beneficie a los vecinos de Cañuelas, guiados no por límites ideológicos, sino por principios morales.
Vecinalistas de Cañuelas.



















