El 5 de mayo, Griselda Arburúa, de 79 años, sufrió un ataque brutal en su casa en el barrio Los Aromos. Por la golpiza, estuvo en terapia intensiva con serias lesiones y ahora se encuentra en una etapa de rehabilitación ambulatoria. Por el caso, fue aprehendido Lautaro Mendoza, hasta hoy preso y acusado de “robo agravado y lesiones graves”. Su mamá y su esposa se manifestaron en este medio.
“Fueron a buscarlo el 7. Pero en realidad, iba a ir un día antes para declarar por otro caso. Les avisé a los oficiales que no vivía conmigo y fueron a buscarlo al barrio Las Chapitas y le hicieron preguntas sobre el hermano (NdR: Alan, detenido por el crimen de Guillermo Bastiano). Cuando lo suben al patrullero, lo agarran del cuello por ese caso”, inició Andrea García, la madre de Mendoza.
“Entró a la comisaría como detenido y me dijeron que había que esperar qué decía Fiscalía. Vi mucho movimiento y la Jefa de Calle me dijo que quedaba detenido por ‘Robo’. Hablo con la abogada y me dice que lo acusan por el hecho de Griselda”, prosiguió la mujer.
Y después hizo énfasis: “En las pruebas nunca se ve la cara, la fotocopia es blanco y negro y definitivamente no es mi hijo: no hay ninguna coincidencia. El chico que mostraron tiene zapatillas negras, mi hijo es de Boca y se ve a alguien con un camperón de River, que en principio decían que era de Cañuelas. También se observa a alguien a pie y él se maneja siempre en bicicleta”.
“Tiene que declarar una testigo, pero después, no nos dicen más nada. El allanamiento dio negativo, no hay ningún pantalón con sangre. Jamás fue detenido, es la primera vez que pisa una comisaría. A mi hijo lo acusan porque cirujea, anda todo el día en la calle”, se pronunció la madre.
Las mujeres se contactaron con este medio para hacer pública la situación.
Ana Arburúa, esposa de Lautaro, agregó que “en el momento del hecho en cuestión, él se encontraba durmiendo. Se levantó a la casa de mi mamá a quemar cobre. Se presentaron todas las grabaciones y se pidieron las cámaras del chatarrero”.
“Pedimos justicia para las dos partes, para la señora y por mi hijo, que está pasando frío y la mala imagen que tiene la sociedad. Ahora va a querer ganarse la vida y va a tener miedo”, pidió Andrea García.



















