En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, trabajadores del sector público visibilizaron la crítica situación que se atraviesa debido al ajuste presupuestario y la falta de recursos estructurales. Por ejemplo, en Rosario, instalaron una carpa sanitaria. Los profesionales advierten que la precarización laboral y la escasez de personal debilita las prestaciones comunitarias, un escenario que está agravado por la compleja realidad social.
Al respecto, la Licenciada en Enfermería Eleonora Salvatierra, quien además es Secretaria de Salud e Higiene de ATE en esa ciudad, advirtió: “El cuidado en salud mental no ocurre aislado de la sociedad; cuidamos de personas que viven en condiciones diversas. La pobreza, la falta de trabajo y el acceso a sustancias hacen que las patologías mentales afloren cada vez más, por lo cual tiene una dimensión social”.
La principal preocupación de los equipos radica en el desfasaje entre el incremento exponencial de las consultas y la capacidad de respuesta de los efectores públicos, donde el personal debe absorber una demanda creciente con salarios deteriorados: “Cuidar requiere tiempo, conocimiento, esfuerzo físico y desgaste emocional para el equipo que a diario sostiene los efectores, porque en salud mental no es solo medicar, también se acompaña, se educa, se escucha y se sostiene a pacientes y familiares”, recalcó en contacto con NacPop.
Además, denunció el impacto del pluriempleo para llegar a fin de mes, una realidad que reduce las horas de descanso y sobrecarga especialmente a las mujeres.
Ante esta realidad, las organizaciones del sector demandan una convocatoria inmediata a paritarias sectoriales y el pase a planta permanente de todos los trabajadores contratados bajo modalidades precarias. Sostienen que no es posible garantizar el derecho a la salud pública sin estabilidad ni condiciones dignas para quienes sostienen el sistema.
Salvatierra resumió los ejes que se vienen sosteniendo a lo largo del tiempo en los reclamos: “Fin de la precarización (cómo sostener un equipo si no sabemos si mañana tengo el trabajo), la cuestión salarial y la plena implementación de la Ley de Salud Mental: no al manicomio”



















